El neuroma de Morton
BLOG LUCÍA VILLAFAÑE

La fisioterapia como clave para el tratamiento del neuroma de Morton

El neuroma de Morton es una inflamación del nervio del pie debida, habitualmente, a una compresión mantenida. Produce un dolor agudo al apoyar que nos puede llegar a impedir caminar.
En el siguiente artículo profundizaremos en las causas que producen el neuroma de Morton y en cómo la fisioterapia puede ayudarnos a resolverlo.

Aunque los síntomas del neuroma de Morton aparecen de manera espontánea, normalmente el neuroma se produce porque el nervio interdigital se ha visto comprimido durante bastante tiempo y de manera continuada. Más abajo veremos las causas más habituales de esta compresión.
El neuroma de Morton no es solo una inflamación del nervio, es una fibrosis de la envoltura del mismo. En una primera etapa, el nervio se ve irritado por la compresión y cuando ésta se mantiene en el tiempo, su envoltura empieza a generar una fibrosis para protegerlo. Y esta fibrosis supone un engrosamiento importante del nervio, en forma de garbanzo que favorece aún más el pinzamiento del nervio.

Por todo ello, el neuroma de Morton suele doler al apoyar el pie, porque es cuando el espacio por el transcurre el nervio, se comprime, pellizcándolo y provocando un dolor parecido a una descarga eléctrica en la zona metatarsiana (próximo a los dedos). También duele cuando apretamos el antepie, como juntando los dedos (de hecho, ese es el test que utilizamos en clínica para su diagnóstico).
La aparición del neuroma de Morton suele producirse entre el 3er y 4º dedo (en ocasiones también entre el 2º y 3º y menos frecuentemente entre el resto).
Y como decíamos, su principal causa es la compresión del nervio interdigital entre los metatarsianos y la musculatura intrínseca del pie. Esta compresión puede deberse a diferentes factores:

  • zapatos estrechos en el antepié o tacones; es una de las causas más habituales.
  • pie tipológicamente estrecho o rígido. Hay muchas formas diferentes de pie. Las personas que tienen un pie estrecho (en el antepié), por la acción de sus músculos lumbricales e interóseos, que juntan los metatarsianos entre sí, tienen un terreno predispuesto para que el nervio se pueda ver presionado. Igualmente, hay personas que tienen unos pies muy rígidos, con mucho arco, con las cabezas de los metatarsianos subluxadas o los dedos en garra. En estos casos, la musculatura está muy acortada y también puede provocar la irritación del nervio.
  • patrón de marcha o apoyo alterado que provoca un mal reparto de la carga en el pie y que el espacio interdigital se vea comprometido. Las causas de esta posible alteración del patrón de apoyo pueden ser tan diversas como: esguince, bloqueo a nivel de la pelvis, uña encarnada o callo u otra lesión que nos haga modificar la pisada.

El tratamiento del neuroma de Morton puede y debe abarcar diferentes actuaciones:

  • fármacos antiinflamatorios
  • revisión del calzado. En ocasiones es necesario hacer un estudio de la pisada.
  • utilización de ortesis como almohadillas de silicona o separadores interdigitales
  • fisioterapia (profundizaremos en sus objetivos y métodos a continuación)
  • infiltraciones
  • intervención quirúrgica, si el tratamiento conservador no ha dado resultado después de 6 meses

El tratamiento de fisioterapia manual va a tener como objetivos y técnicas:

  1. descomprimir el espacio interdigital -> relajación de la musculatura intrínseca del pie, en particular de los espacios intertarsianos. Movilizaciones de las diferentes articulaciones del pie y tobillo.
  2. desinflamar y recuperar la calidad del nervio -> inducción miofascial para recuperar la calidad del tejido conectivo de músculo y nervio y movilizaciones neuromeníngeas para eliminar las adherencias perineurales.
  3. reprogramar los arcos y estructura del pie.
  4. reprogramar la pisada y la propiocepción del pie.

Si bien es cierto que revertir una fibrosis en un nervio es algo lento, también lo es que el pie es una estructura muy agradecida una vez se empieza a trabajar con ella; responde muy bien a la terapia manual y resultan increíbles los cambios que se consiguen al reprogramar la pisada.

Igualmente, me gustaría terminar resaltando una vez más la importancia de que las lesiones sean abordadas de manera multidisciplinar. En el caso del neuroma de Morton, será importante valorar el diagnóstico y tratamiento desde la traumatología, la fisioterapia y la podología.

Lucia Villafane