La postura: el desbloqueo de las rodillas

Cualquier corrección postural pasa por el desbloqueo de las rodillas

¿cargado de hombros?, ¿hiperlordosis lumbar?, ¿bloqueo de cuello?

La mayoría de nosotros sufre algún desequilibrio postural que, aunque no nos provoque dolor en un principio, si puede suponer el comienzo de una lesión futura.

El tratamiento de la postura debe ser personalizado pero existen algunas “claves universales” para su trabajo. Y una de estas claves es el desbloqueo de rodillas.

Muchos de nosotros, cuando estamos de pie quietos, descansamos con las rodillas bloqueadas hacia atrás. Os invito a todos a observaros cuando estáis esperando el metro o a que se pongo el semáforo en verde. Muchos descubriréis que arqueáis las rodillas ligeramente hacia atrás, para descansar sobre ellas de manera pasiva: estáis bloqueando las rodillas

Y ¿qué supone el bloqueo de las rodillas en la postura? pues depende de cada persona, pero por regla general, puede llevar asociado:

-pie cavo: que puede producir fascitis plantar, metatarsalgia, dedos martillo,…

-contracción del cuádriceps: que a su vez puede favorecer la condromalacia rotuliana por impactación de la rótula.

-hiperlordosis lumbar y rectificación del cuello

Cuando bloqueamos las rodillas, bloqueamos la adaptabilidad del cuerpo, la transmisión de fuerzas de un músculo a otro y la capacidad del cuerpo para utilizar la estructura que necesita en cada momento. Por eso, cualquier trabajo o corrección de la postura que queramos llevar a cabo pasa imprescindiblemente por este desbloqueo de las rodillas.

Como podéis ver en el vídeo, este desbloqueo significa mantener las rodillas en un punto intermedio entre el bloqueo atrás y la flexión de las mismas. Realmente es el punto que más cuesta. Cuando se consigue y se integra, el cuerpo tiene que reajustar su equilibrio, alinear sus masas (pelvis, tórax y cabeza) y así pone a salvo la columna y el resto de articulaciones.

Además de corregir voluntariamente el desbloqueo éste se puede trabajar con dos ejercicios muy sencillos y muy interesantes por sus beneficios (lo tenéis explicado con detalle en el vídeo):

-estiramiento de los extensores de los dedos del pie: primero estirando el primer dedo y después los otros cuatro.

-hacer una serie de rebotitos con las rodillas desbloqueadas.

Ambos ejercicios y el desbloqueo voluntario nos ayudan a integrar el desbloqueo de rodillas en nuestro esquema corporal. Una vez aquí, el cuerpo se realineará dentro de su eje y tendrá la capacidad de corregir los desequilibrios que hubiésemos detectado: cifosis, hiperlordosis, anteproyección de la cabeza, etc.

Normalmente, a todos mis pacientes les insisto y animo en la primera consulta a que consigan ese desbloqueo de rodillas. Porque sólo a partir de ahí, podremos seguir trabajando sobre su postura.
Igualmente, os invito a vosotros, lectores, a que lo probéis; descubriréis la cantidad de ocasiones a lo largo del día que bloqueamos las rodillas. ¡Suerte!