GDS: cadenas musculares y articulares

GDS: un tratamiento eficaz para dolores de espalda y desequilibrios de la postura

El método GDS es una especialidad de la fisioterapia, basado en la biomecánica del cuerpo y en las huellas que éste presenta (posición de la cabeza, de los hombros, pisada, etc.). Con su análisis se establece el diagnósitco de la cadena lesional y se plantea un tratamiento que busca corregir los desequilibrios del cuerpo que nos lesionan.

Es un método descrito por la belga Godelieve-Denys-Struyf que contempla todos los músculos del cuerpo agrupados en 6 cadenas musculares. Cada cadena muscular es una gran familia de músculos en la que trabajan todos juntos. Este comportamiento muscular lo explica la fisiología desde la ininterrupción de de las fibras de colágeno de un músculo a otro, así como desde el reflejo miotático (cuando un músculo se contrae, transmite su fuerza contráctil a sus vecinos).

Todas las personas poseemos los mismos músculos y por tanto, las mismas 6 cadenas musculares. Éstas deben estar en equilibrio unas respecto a otras, pero es muy habitual que en cada persona se desarolle o tome relevancia más una cadena que otra. Esto ocurre porque, según GDS, el cuerpo es un leguaje o una manera de expresarnos: cuando tenemos miedo subimos los hombros, cuando queremos impresionar sacamos pecho, cuando hablamos en público movemos las manos o cuando nos aburrimos nos dejamos caer, por ejemplo.

Entonces, si siempre funcionamos de una manera, es posible que esas huellas típicas de ese funcionamiento, se graben en nuestro cuerpo: si hacemos mucha actividad física las tibias se posteriorizan, si bloqueamos las respiración el elevador de la escápula se nos contractura, si no nos senatamos sobre nuestros isquiones irritamos a nuestro ciático, etc.

Cualquiera de nosotros tenemos huellas de este tipo, que por lo general son adaptables y el cuerpo las tolera pero en ocasiones, se fijan y se hacen molestas, es decir, porvocan dolor. Entonces, tenemos que tratarlas.

GDS se basa en el análisis visual de estas huellas para establecer un diagnóstico de la cadena lesional apoyándose en la teoría de las 6 cadenas musculares. Esto quiere decir que desde el método GDS no basta con establecer un diagnóstico de “contractura de trapecio”, sino que profundiza en por qué está contracturado ese trapecio: ¿porque el dorsal ancho tira de él? ¿porque el pectoral clavicular asciende los hombros? ¿porque el ECOM anteproyecta la cabeza? Esto es fundamental para no tratar el síntoma, sino tratar la causa, saber dónde empezó la lesión. Es la única manera de que el tratamiento resulte exitoso y duradero.

Las 6 cadenas musculares:

PM: en el eje vertical, antepropulsan el cuerpo hacia delante. Algunos de sus músculos son: sóleo, isquiotibiales, paravertebrales,…

AM: en el eje vertical, repliegan el cuerpo hacia atrás. Sus músculos: recto del abdomen, aductores, musculatura faríngea,…

PAAP: en el eje vertical, deslordosan y relordosan el cuerpo en cada ciclo respiratorio. Sus músculos: escalenos, romboides y elevador de la escápula, diafragma, psoas, cuádriceps,…

AL: en el eje horizontal, enrollan el cuerpo. Sus músculos: flexores, bíceps, dorsal ancho,…

PL: en el eje horizontal, desenrollan el cuerpo. Sus músculos: pelvitrocantéreos, peroneos, serrato, trapecio,…

¿Cómo son las sesiones de GDS?

Como decíamos arriba, primeramente se hace una inspección visual y diferentes test de movilidad del paciente. Con la información recogida, se establece el diagnóstico de la cadena lesional y se plantea el tratamiento.
En esta primera sesión de análisis ya se comienza a tratar con todo el abanico de técnicas que ofrece la fisioterapia, adecuando las técnicas a cada paciente y a cada músculo: los pelvitrocantéreos reaccionan bien a la punción seca, pero el pectoral, no tanto; los aductores reaccionan mejor a la inducción miofascial que los isquiotibiales; etc. Conocer la fisiopatología del músculo y las preferencias del paciente nos ayudará a elegir la mejor técnica durante nuestro tratamiento con GDS.
Las técnicas que tenemos a nuestro alcance son tan variadas como: miofascial, osteopatía, punción seca, estiramientos,…

¿Qué indicaciones tiene GDS?

Con el método GDS podemos tratar cualquier desequilibrio corporal.
Resulta una elección ideal en el tratamiento de lesiones desde su raiz, desde su origen, ya sean:
-contracturas
-escoliosis
-dolores viscerales: hernia de hiato, estreñimiento, cólicos, gases,…
-cefaleas
-ciáticas y radiculopatías
-cervicalgias, dorsalgias y lumbalgias
-esguinces y tendinitis
-alteraciones en la pisada

Como podéis ver, el método GDS plantea el tratamiento de una manera global e integral, desde la causa de la lesión y no sólo desde el síntoma. Adecuando las técnicas a cada estructura a tratar y a cada paciente. Por todo ello garantiza unos resultados exitosos y duraderos en el tiempo.