Ejercicios para los pies

5 ejercicios para unos pies libres de lesiones

Las lesiones o dolencias de los pies son una de las patología más habituales que veo en consulta. Son tan variadas como múltiples sus causas; tenemos un abanico que va desde: esguinces, distensiones, pie varo o valgo (o supinador y pronador), o cavo o plano, juanetes, metatarsalgias, neuroma de Morton, síndrome de Denis, dedos en garra o martillo, etc.

No debemos esperar a que se produzcan estas lesiones ni a presentar dolor. Los pies son unas estructuras muy agradecidas si se trabajan.

Es fácil entender que la salud de los pies es fundamental y que ésta va a afectar a la del resto del cuerpo. Al pisar, el pie recibe determinada información (terreno irregular, duro, blando, en pendiente ascendente, descendente,…) y en función de esta información, debe responder, adaptándose a las circunstancias.

Si están bloqueados o doloridos o con un patrón de marcha alterado (como puede ser una cojera), no va a responder correctamente, provocando el sufrimiento de alguna estructura vecina como la rodilla, articulaciones del pie, la cadera o incluso las lumbares.

Si fuese éste el caso, habría que tratar en consulta la patología que lo esté provocando. Pero en este post, quiero compartir con vosotros un programa de trabajo domiciliario para prevenir precisamente estas lesiones. Se trata de un paquete de 5 ejercicios sencillos para hacer en casa que nos va a permitir conservar correctamente los diferentes arcos del pie y la salud de sus músculos.

Para que el pie cumpla sus funciones de sujeción, apoyo, transmisión de información, marcha, propulsión, equilibrios, etc., es fundamental que estén conservados el conjunto de sus arcos:

Estos arcos están mantenidos por la musculatura intrínseca de pie, siendo capaces de soportar incluso todo nuestro peso al estar de pie. En este programam de 5 ejercicios domiciliarios proponemos un trabajo sencillo pero completo de estas estructuras:

1. Golpear los talones en el suelo alternativamente de manera enérgica. Supone un estímulo al calcáneo que es hueso del talón.

2. Rodamos el pie con un palo de madera y luego lo pisamos transversalmente. Lo hacemos con ambos pies. Lo pisamos también longitudinalmente.

3. El estiramiento de los extensores de los dedos, primero el primer dedo y después los otros cuatro.

4. La estimulación de los lumbricales, esos músculos que flexionan la articulación metratarsofalángica y extienden las interfalángicas. Tenemos que doblar esa articulación de manera que aparezcan los “nudillos del pie”.

5. El pase sobre el arco longitudinal interno con nuestro dedo. Hacemos un deslizamiento desde el primer dedo del pie por todo el arco longitudinal hasta el talón. Repetimos tres veces.

Es muy importante después de hacer cada ejercicio apoyar ambos pies en el suelo y sentir los cambios conseguidos para poder integrarlos en la corteza cerebral.

Como decíamos arriba, los pies juegan un papel fundamental en el cuerpo: reciben la información del terreno y deben responder en base a ello. Que estén libres de lesiones y tensiones, nos va a permitir mantener un correcto esquema corporal tanto en la estática como en la dinámica.

Os animo a que incorporéis estos ejercicios domiciliarios de pies y sintáis sus beneficios.