Dolor ATM

Articulación Temporomandibular (ATM)

Bruxismo, pitidos en los oídos, mandíbula encasquillada,… La ATM y su patología son protagonistas de múltiples trastornos y dolores de la sociedad actual. Cada vez es más habitual ser diagnosticados de trastornos de la ATM cuando acudimos al médico o dentista con dolor en la mandíbula. Pero en este post vermos que el dolor en esta articulación no es el único síntoma Dicho sea de paso, ya no hablamos de trastorno de la ATM sino de Trastorno Craneomandibular porque se ha comprobado que el dolor de la ATM no implica sólo a la articulación temporomandibular (que es esa que hay justo entre el pómulo y la oreja), sino que lleva asociado de manera indisoluble al cuello y a la cabeza. De manera que un bloqueo en cualquiera de estas estructuras, hará sufrir también a al ATM. Además, en muchos casos, un trastorno de la ATM puede responder a una descompensación del resto del cuerpo. Es muy habitual encontrarnos desequilibrios en el cuerpo que comienzan en la pelvis, concretamente en la cadera izquierda. Una retracción o pinzamiento en esta musculatura glútea transmite la tensión al dorsal ancho derecho (pues sus fibras se continúan), bajando el hombro derecho y obligando al trapecio derecho a reaccionar ante este descenso. Por compartir función antagonista e inervación, cuando le ocurre esto al trapecio derecho, el ECOM del mismo lado también reacciona, traccionando y fijando al músculo temporal y masetero del mismo lado, que son los protagonistas de la ATM. Esto es importante porque serán clave para que el tratamiento tenga éxito. No va ser lo mismo si el dolor de ATM empezó al morder por error el hueso de una aceituna que si empezó tras un proceso de desestructuración como el descrito arriba tras el uso de muletas. Este aspecto es algo en lo que yo insisto siempre en consulta. La técnica de fisioterapia que elijamos para tratar es importante, pero por encima de ello, más importante aún, es establecer un correcto diagnóstico. No es suficiente con decir “dolor de la ATM“; necesitamos saber por qué y cómo empezó esta situación. Pero, ¿como saber si los dolores que padecemos son propios del trastorno de la ATM? Es muy llamativo porque sus síntomas son muy diversos. A continuación relato los más frecuentes: -dolor en la propia articulación (entre el pómulo y la oreja) -bruxismo o “apretar y rechinar los dientes”, durmiendo o ante situaciones de estés -pitido en los oídos o acúfenos. A veces los pacientes lo describen como el zumbido de un insecto -cefaleas o dolor de cabeza -dolor de dientes -bloqueo de cuello -chasquido o mandíbula encasquillada (por ejemplo, al morder un bocadillo o reír) Aunque estos son algunos de los síntomas del dolor de ATM, habrá muchos más. Si sospechas de padecer dicha patología, lo recomendable sería que acudieras al dentista, otorrino o fisioterapeuta para su correcto abordaje. Y es que, como decíamos arriba, una vez descartado que el dolor pueda venir del oído interno o de alguna pieza dental, debemos establecer la causa del trastorno de la ATM, es decir, qué estructura lo está provocando: cuello, articulación mandibular, cadera, cabeza, etc. Porque en función a eso, plantearemos el tratamiento. El tratamiento, para que sea exitoso y perdure en el tiempo, debe ir enfocado a la causa del desequilibrio y en función de cuál sea y de la tolerancia del paciente, elegiremos entre una gran batería de técnicas: -osteopatía -miofascial -punción seca -farmacología -etc. Resumiendo, si tenéis dudas de estar padeciendo dolor de la ATM, os recomiendo, por este orden: visitar a un especialista que confirme esta patología, establecer el diagnóstico causal (qué estructura lo está provocando) y adecuar el tratamiento a la causa y al paciente, así como eliminar el detonante (gestión del estrés, corrección postural,…).